domingo, 28 de noviembre de 2010
Imposible e infinito.
Y te das cuenta, de que por muy imposible que sea, sigue existiendo un posible por finito que pueda ser. Lo infinito, está en ti y en sentir imposibilidad.
sábado, 20 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
¿Y qué?
Pensemos en juegos de niños, en como veíamos todo, nos imaginábamos un mundo perfecto dentro de nuestro conocimiento. Nos importaba jugar mas que nada. Creíamos que lo que mas nos preocupará en un futuro será cuantos tazos tengamos, ganemos o perdamos. Creíamos que lo mas importante era saber si nos pondrían nuestro plato preferido para comer. Llegamos a pensar a medida que crecemos, que queremos ser médicos, veterinarios, etc. Se van modificando todas las cosas que conocemos, hasta llegar al punto en el que pensamos en como es eso de ser mayores. Nos imaginamos como será ser mayor de edad, independizarse o tener cosas propias. No nos imaginamos nada mas allá de nosotros mismos o de lo poco que conocemos.
Llegamos a un punto a medida que crecemos que las ideas cada vez parecen mas claras, y se va formando una opinión de nosotros hacia el mundo. Esperamos que si hacemos X ocurra Y y viceversa. Descubrimos que no es tan sencillo como una simple formula matemática. Amigos van, vienen, pocos se quedan, muy pocos. Discusiones hacen que cada vez sea mas imperfecta la vida. Cuando menos te lo esperas, descubres algo, cursi, pero lo sientes. Te declaras, es perfecto. Amor. Lo sientes y vives durante un periodo de tiempo. Quieres a la otra persona mucho mas de lo que crees que puedes sentir. Nunca te diste cuenta y antepusiste todo a eso.
No te das cuenta de lo que perdiste hasta que reflexionas y comprendes que es estar solo. Sigues creciendo. Pasan personas por tu vida. Muchas. Ya sean ligues, rollos de una noche o simplemente amigos. Todo pasa descubres. Pero aun así te acuerdas de lo que sentiste una vez. No puedes hacer nada. Ten presente que ya acabó, y lo hizo tan rápido como vino. Por mucha pena que te de dejarlo atrás, aunque sea por un periodo de tiempo, hazlo, no podemos cargar eternamente con ese peso.
"No esperes, simplemente sigue adelante, si quiere ya te alcanzará."
A pesar de todo, siempre habrá algo capaz de sacarte una sonrisa. Sigue creciendo, madura, comprate un perro y bebe té. Lo único que no se soluciona es la muerte y tú, no has muerto.
Llegamos a un punto a medida que crecemos que las ideas cada vez parecen mas claras, y se va formando una opinión de nosotros hacia el mundo. Esperamos que si hacemos X ocurra Y y viceversa. Descubrimos que no es tan sencillo como una simple formula matemática. Amigos van, vienen, pocos se quedan, muy pocos. Discusiones hacen que cada vez sea mas imperfecta la vida. Cuando menos te lo esperas, descubres algo, cursi, pero lo sientes. Te declaras, es perfecto. Amor. Lo sientes y vives durante un periodo de tiempo. Quieres a la otra persona mucho mas de lo que crees que puedes sentir. Nunca te diste cuenta y antepusiste todo a eso.
No te das cuenta de lo que perdiste hasta que reflexionas y comprendes que es estar solo. Sigues creciendo. Pasan personas por tu vida. Muchas. Ya sean ligues, rollos de una noche o simplemente amigos. Todo pasa descubres. Pero aun así te acuerdas de lo que sentiste una vez. No puedes hacer nada. Ten presente que ya acabó, y lo hizo tan rápido como vino. Por mucha pena que te de dejarlo atrás, aunque sea por un periodo de tiempo, hazlo, no podemos cargar eternamente con ese peso.
"No esperes, simplemente sigue adelante, si quiere ya te alcanzará."
A pesar de todo, siempre habrá algo capaz de sacarte una sonrisa. Sigue creciendo, madura, comprate un perro y bebe té. Lo único que no se soluciona es la muerte y tú, no has muerto.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Cosas por las que llorar cien veces
Me lo contó la sabiduría. Que la premisa mayor es que todo se acaba. Que la premisa de que el final llega vale tanto para la vida como para el amor. Así de lógico.
Por eso, creo que nuestro optimismo dependía de un compromiso. Si no hubiera sido así nadie podría haber ido a ningún sitio. Ese mundo que recibía una felicitación de raíz tenia un compromiso con la realidad, con la sensualidad, con la obligación, era un derecho.
Nosotros seguimos. Como una intuición natural, una idea alegre, un mundo en positivo que sigue. Hacemos propuestas de matrimonio, silbamos y tenemos perros. Dudamos de la casualidad del presente y olvidamos la necesidad futura. Si no fuera así, sería imposible.
Yo digo que lo que perdemos son cosas insignificantes en comparación con la luz que hay en este momento. Lo digo sin dudar y sin acobardarme, de frente.
Pero ¿es así? ¿Es de verdad, de verdad, de verdad, de verdad, así?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)